En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.

viernes, 26 de febrero de 2010

Corazón de acero

Con las manos desnudas

rasgué un día mi pecho,

y extraje un corazón que palpitaba

anhelando vivir,

mas medio muerto.

Demasiado dolor;

demasiada amargura;

demasiada miseria

en este mundo

para que aguante, ufano,

el frágil corazón de un vagabundo.

Crucé la puerta osado

que lleva al más allá,

y caminé esforzado,

portando el corazón

sobre mi mano,

hasta encontrar

la fragua pavorosa de Vulcano.

Fórjame un corazón

—pedí al herrero—.

Fórjame un corazón

de sangre y fuego,

capaz de resistir la acometida

de ese toro furioso que es la vida;

un corazón tenaz y resistente

que transmute mis actos de cobarde

en gestas de valiente.

Ahora enfrento sereno

la cruel adversidad

con ánimo templado.

Observo, descentrado,

la furia de los hombres,

sus vicios y pecados,

y nada me conturba,

ni el llanto solitario,

ni el rugir de la turba.

Veo la luz del sol

de otra manera,

ajeno por completo

a sueños de conquista

o a quimeras.

De pie sobre la Tierra

el eterno futuro calmo espero,

repleto de confianza,

porque late en el fondo de mi pecho

un corazón de acero.

8 comentarios:

  1. Que maestría Joe !!! alcanzas una madurez envidiable en tu poesía, disfruto todos y cada uno de tus poemas, logicamente algunos más que otros, este está entre los "más".
    Un fuerte abrazo

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  2. No puedo más que aplaudir este maravilloso poema. Y me decis que sos aprendiz de poesía ¡válgame!

    Dime dónde encuentro al herrero, yo también quiero un nuevo corazón...

    Un bello trabajo José.
    Besos.

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  3. Si es que uno ha nacido para esto, Gus, lo que pasa es que la sociedad es injusta y no reconoce mis muchos y grandes valores. Se empeñan en glorificar a García Lorca, a Machado, a Hernández y a Neruda, y aquí estoy yo, chupándome el dedo. ¡Esto es una injusticia! (como diría Calimero) Un abrazote.

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  4. ¿Cómo que no puedes más que aplaudir este poema, Liz? Puedes hacer mucho más. Envíame un cheque al portador por 500.000 euros, y habrás convertido a un poeta mediocre en un turista de lujo, ¡je!, ¡je! En cuanto al herrero, que creo cerró por lo de la crisis, no te preocupes: ya te fabricaré yo un corazón con unos tapones de Coca-Cola. Gracias, como siempre, por tu amable atención. Un abrazo.

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  5. Oye, sin ninguna pretensión de alcahuete lo digo , tu me conoces, tu puedes escribir a la altura de cualquiera de los que citaste, es más tus poemas me llagan más que muchos de los grandes poetas que tu mencionas y no es que tu seas mejor que ellos, es que hay poemas tuyos que son mucho mejores que los de ellos (y no te mosquees, carajo !!!, que es la pura verdad), claro excepción hecha de mi hermano del alma: Miguel Herndez, disculpa si con ese no te empardo, me une una corriente afectiva inclaudicable y no es que a ti te aprecie poco.

    Abrazote cumpa.(si es "cumpa" aqui en latinoamerica, cuando le hablamos a algo más que a un compañero)

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  6. Avísame cuando te nombren presidente de algún certamen poético, que tengo unas ganas de ganar el primer premio...(¡je!, ¡je!, ¡je!)Aunque tenga que ir a recogerlo a Buenos Aires, fíjate.

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  7. Hola querido poeta, de mi parte, tienes: aquello con lo que me quedo, la calidad de este poema; mi sincero reconocimiento por lo cual heme de nuevo aplaudiendo y quitándome la pamela, y un favor que te pido, fórjame un corazón que lleve auqnue sea, la armadura de hierro...

    Un besote y salud.

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  8. Tu corazón no admite la forja, María del Carmen: está hecho de miel, mantequilla y azúcar de caña, con unos toquecitos de ron. ¡Que gusto me da volver a verte por aquí! Un fuerte abrazo para ti y la compañía.

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