En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.

domingo, 2 de marzo de 2014

¡Cuidado con las sectas!




























¡CUIDADO CON LAS SECTAS!


Cuidado con las sectas,
nueva plaga de Egipto renacida,
Hidra de nuestro tiempo.
Cuidado, pero calma,
que el perfecto sistema
te protege.
Sé consciente de cómo,
al paso inevitable de los años,
has caminado erguido
en plena libertad con el entorno
y hasta contigo mismo.
Aprovecha —si puedes—
la esmerada educación
que has recibido
para encontrar tu meta.
Obedece las leyes
que otros dictan por ti
y en tu provecho
—según dicen—,
sin preguntar jamás,
y no cuestiones el principio inmutable
en que se fundamentan
autoridad y legitimidad,
ni intentes enjuiciar
cuál es la utilidad
del poderoso estamento militar,
o a quién defienden
con aguerrido afán
las Fuerzas de Seguridad.
Acata la voluntad del dictador
o del Gobierno legal establecido,
porque sólo laboran noche y día
por cumplir tus anhelos.
Obedece los mandatos de la Iglesia
y alcanzarás el cielo.
Trabaja bien y duro,
sin protestar al recibir
tan bajo sueldo,
para que pueda sonreír a diario
tu amigo y protector, el empresario.
No llores por los bosques o los mares,
ni lamentes la extinción
de decenas de especies animales.
Ese no es tu problema.
Mira a tu alrededor: comprobarás
que todo lo que existe en el planeta,
toda la Tierra entera,
es propiedad privada de personas,
de Bancos o de Estados
y explotación real
de una cualquiera
multinacional.
Evita el estallido
de los nervios
el domingo,
descargando tu furia
en ese futbolístico
torrente de cultura
que es el partido.
Y, cuando tengas dudas,
recuerda que has de ser
consumidor consciente,
dejándote guiar por la publicidad
de la televisión
o de otro cualquier medio
de comunicación.
Compra, vende, disfruta
de la vida,
pero no pienses
—pensar está prohibido—
porque podrías llegar a deducir,
con buen sentido,
que todos somos putas.
Así, cuando te lleven
a bordo del lujoso carricoche
donde realizarás
tu último viaje,
puede que te preguntes todavía:
"¿Qué cojones han hecho con mi vida?"
Pero, eso sí,
por lo que a mí respecta,
abundo en el consejo del principio:

¡Cuidado con las sectas!

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