En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Otrora (Microrrelato)



OTRORA

Hubo un tiempo en el que los reyes eran sabios y justos, y los súbditos trabajadores, leales y nobles; en el que las viudas, los huérfanos y los pobres eran tratados con cariño y respeto, y provistos de lo necesario para su cotidiano sustento; en el que los guerreros combatían para erradicar el mal y para defender a quienes no podían valerse por sí mismos; en el que la decencia, la virtud, el honor y el buen hacer eran enaltecidos, y despreciados el vicio, la corrupción, el odio y la violencia gratuita.
Sí, hubo otro tiempo. Un tiempo mejor.
Pero no recuerdo cuándo fue.

jueves, 20 de febrero de 2014

Amarras





A M A R R A S

Amarras por doquier,
fuertes amarras
más que de cáñamo
y esparto entretejidas,
que impiden navegar
mares abiertos
de infinita belleza
y de misterio
al osado navío
de nuestra alma,
que se oxida,
se pudre y se cuartea,
anclado y amarrado
a los puertos inciertos
del vicio y del dolor
en tensa calma.
Amarras que se rompen
poco a poco
bajo el continuo embate
de la vida,
que irrumpe sin aviso
cada día,
ayer cual marejada
hoy en galerna.
Las aguas procelosas
del vivir
van destrozando,
como golpes
de un mar embravecido,
las débiles amarras
que fijaban,
contra viento y marea,
al osado navío
de nuestra alma.
Amarras de codicia
rasgadas por los vientos
de rencor y venganza;
cortadas por el filo implacable
del cuchillo divino
en su justicia.
Amarras de lujuria
disfrazadas de amor
sólo en palabras,
mancilladas por hechos
indignos y perversos,
lazos infectos
que estaban ya podridos
antes de ser amarras.
Amarras de dolor
y de terror amarras,
sólidas e irrompibles
maromas embreadas
que, en el correr del tiempo,
cuando el hombre es capaz
de percibir
que poseerlo todo
es tener nada,
se rompen como el hilo conductor
en un collar de cuentas.
Y en el final,
esa experta operaria
de dársenas y puertos
que es la Muerte,
corta la última amarra
con el golpe certero
y decidido
de su incansable acero
y, entonces,
con las velas henchidas
por el aliento inmortal
del universo,
la nave de nuestra alma
deja el puerto
y comienza a surcar
las aguas bellas,
buscando el mejor rumbo
a su destino
por el inacabable mar
de las estrellas,
centrada del timón
la recia barra.
Y no hallará jamás
rudas tormentas
ni detendrán su navegar
nuevas amarras.
(Servidor de ustedes)


lunes, 17 de febrero de 2014

A un perro abandonado





A UN PERRO ABANDONADO


Pobre perro abandonado
que marchas bajo la lluvia
con el pelo despeinado
y una chispita de furia
en esos ojos cansados
que contemplaron la gloria.
Pobre perro desterrado,
sin cariño ni reposo.
Caminas desesperado
y contemplas rencoroso
el paso de los humanos
y sus gestos ominosos.
Pobre perro, que pensabas
vivir un amor eterno
disfrutando las caricias
en los brazos de tu dueño
y gozando las delicias
del confort más placentero.
No hay mal que por bien no venga,
pobre perro solitario,
ni mal que cien años tenga.
Cuando olvides el rosario
de tus tristezas y penas
y tu llanto funerario
se diluya en la tormenta
de sentimientos malvados
que en el odio se alimentan,
ya no serás desgraciado
y disfrutarás la renta
que con el cambio has ganado:
a nadie obedecerás;
de nadie serás esclavo
ni tendrás que menear
alegremente tu rabo
para contento y solaz
de unos amos desalmados.
¡Dichoso tú! ¡Afortunado!
Ahora sabes, en verdad,
el pleno significado
del vocablo LIBERTAD.
(Servidor de ustedes)