La verdad amigo que se ha mandado más de una macana también Dios, y ¡Ay de mi y el que me lea!! Todo muy bonito lo del libre albedrío pero viendo como va la cosa si yo fuese el hace rato que hubiese hecho borrón y cuenta nueva jajjajajja. Así es que no me propongan al cargo porque los mando a todos al carajo!! Un abrazo chato, hace rato no te leía.
Es que -y hay que reconocerlo- ser Dios es una labor bien difícil. Yo lo he intentado alguna vez, y no me sale nada bien, je, je. Tal como lo veo, va a llevarnos algún tiempo cubrir este puesto. Un abrazo.
Bueno, Susi, pues haremos un referéndum para ver si ponemos otro dios. O, mejor dicho, haremos un referéndum para ver si queremos hacer un referéndum para poner otro dios. ¡Qué lío, tú! (El número de teléfono es de una prima mía. Yo no tengo)
Dale una oportunidad a los que no tienen experiencia, quizá lo hagan mejor. Un saludo
ResponderEliminarNo es mala idea, pero primero estudiaré los expedientes de quienes cumplen todos los requisitos, je, je. Un abrazo, Marina.
ResponderEliminarLa verdad amigo que se ha mandado más de una macana también Dios, y ¡Ay de mi y el que me lea!! Todo muy bonito lo del libre albedrío pero viendo como va la cosa si yo fuese el hace rato que hubiese hecho borrón y cuenta nueva jajjajajja. Así es que no me propongan al cargo porque los mando a todos al carajo!! Un abrazo chato, hace rato no te leía.
ResponderEliminarEs que -y hay que reconocerlo- ser Dios es una labor bien difícil. Yo lo he intentado alguna vez, y no me sale nada bien, je, je. Tal como lo veo, va a llevarnos algún tiempo cubrir este puesto. Un abrazo.
ResponderEliminarNo, otro dios no, por dios... El nº de teléfono está muy logrado.
ResponderEliminarBueno, Susi, pues haremos un referéndum para ver si ponemos otro dios. O, mejor dicho, haremos un referéndum para ver si queremos hacer un referéndum para poner otro dios. ¡Qué lío, tú!
ResponderEliminar(El número de teléfono es de una prima mía. Yo no tengo)