En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de agosto de 2019

Pie de foto y todos a hacer puñetas


He meditado largamente la redacción de este comentario. Hasta me he fumado un cigarrillo en el balcón, escuchando el silencio de la noche y el canto de algunos (pocos) grillos que habitan en los jardines cercanos, antes de sentarme ante las teclas. 
Mi primera intención ha sido escribir una larga reflexión sobre periodistas, redactores, estilos y correcciones en general, pero me parece más adecuado y más cómodo ceñirme brevemente al asunto, y a otra cosa.
Acabo de toparme con la siguiente fotografía, que ilustra un artículo de índole judicial publicado hoy en un diario digital español:



La foto en cuestión no tiene mayor trascendencia, pero observad el pie que la explica: "Un juez muestra las puñetas de su toga" ¿A quién rayos se le puede haber ocurrido tamaña gilipollez? ¿Cómo puede una persona tirarse años en una facultad de Ciencias de la Información para terminar escribiendo esta chorrada? ¿Qué le importa al lector que un juez muestre las puñetas de su toga? ¿Qué importancia tiene el hecho en sí? ¿Cuál debe de ser la madurez mental del periodista capaz de publicar esta memez como pie de foto?
Amigos, reitero que antes los diarios contaban con correctores ortográficos, de estilo y redactores-jefe, que transformaban las letras en cultura. En la actualidad, todo eso ha desaparecido. Es más, la Real Academia de la Lengua (que fijaba y daba esplendor) se dedica a dar entrada en el diccionario a todas las burradas que se van popularizando por ahí, vengan de donde vengan, ante el regocijo general (sobre todo por parte de los más incultos) 
Un pie de foto que antaño habría sido objeto de rechifla y cachondeo, y que habría llevado a su autor al puesto de repartidor de sobres en la redacción, es hoy algo normal y natural.
No pasa nada.
Vivimos el siglo de la estupidez.
¡Todos a hacer puñetas!

sábado, 31 de enero de 2015

Insensibilidad

Estamos ya tan acostumbrados al terror de las guerras, de los atentados, de las masacres y de los desastres naturales, que parece que nada es capaz de conmovernos. De hecho, hasta los periodistas muestran su insensibilidad a la hora de poner pie a una dramática fotografía, como ésta publicada hoy por EL PAÍS:


El periodista llama nuestra atención sobre el hecho de que dos hombres retiren una ventana rota en Donetsk (Ucrania), mientras al lado de los que trabajan yace un cadáver sobre el suelo cubierto de sangre. Lo importante es la reparación del inmueble; lo otro es intrascendente.
Así nos va como nos va, Charlie Hebdo...

martes, 7 de febrero de 2012

Heridos por inhalación de humo (?)

Dentro de la contundente terminología periodística moderna, que crea sus propias palabras y expresiones no a gusto del consumidor sino del usuario, sin duda en busca de lo que se considera una mayor efectividad en el impacto del hecho informativo sobre la desprevenida mente de los lectores, y que utiliza desde el famoso e inexistente "punto y final" hasta el sorprendente "preveyendo", pasando por anglicismos, neologismos y barbarismos sin cuento, hoy quiero llamar vuestra atención sobre titulares construidos en éstos o parecidos términos, cada vez más frecuentes en los medios: "Herido por inhalación de humo". 
Esta misma mañana he escuchado la frasecita en un informativo de Radio Nacional de España.
Pero, vamos a ver, señores: ¡¡¡ NADIE puede resultar herido por inhalación de humo !!!  Uno de los significados del verbo "herir", según nuestra Real Academia, es  "dañar a una persona o a un animal produciéndole una herida o una contusión"  Teniendo en cuenta que el humo no produce heridas o contusiones, salvo en el caso de que te ciegue y te rompas la crisma acantilado abajo, queda demostrado que la expresión en cuestión es otra de esas gilipolleces, fruto de la mal entendida creatividad torpemente modernista de algunos "profesionales" del periodismo. 
He dicho.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Curiosas (e inadecuadas) expresiones periodísticas

Este artículillo, queridos amigos, sólo podrá ser apreciado en su justo valor por los hispanoparlantes, por cuanto se refiere a expresiones que ciertos periodistas comienzan a utilizar en los medios de comunicación españoles, y que, a mi juicio, son perfectamente inadecuadas.
Veamos, por ejemplo, el tan traído "punto y final". No es nada extraño escuchar al locutor de turno algo como:
- Aquí ponemos "punto y final" a nuestro boletín informativo...
¡Coño!, que no existe el punto y final. Es punto final, y punto, ¡carajo!

(punto)~ final.
1. m. Ortogr. El que acaba un escrito o una división importante del texto.
2. m. Hecho o palabras con que se da por terminado un asunto, una discusión, etc.
(Del diccionario de la RAE)

Otra expresión que comienza a ser utilizada profusamente por algunos profesionales de los medios, es "tropas de combate" Pero, vamos a ver, si es que la mera definición de "tropa" ya nos lleva a "gente militar". Es cierto que algunas acepciones se refieren a grupos de personas o animales, pero, aparte de ser poco usuales, en el contexto de una crónica sobre fuerzas armadas es claro que se habla de militares; en consecuencia, la "tropa" militar siempre es de combate, luego si se habla de "tropas de combate" se está redundando estrepitosamente. Dejadlo sólo en "tropas", queridos.
Hace algún tiempo escuché en radio una crónica sobre el relevo de (por ejemplo) 300 "efectivos" en Afganistán. Jodida manía de confundir "efectivos" con "soldados". Parece un vicio tan difícil de eliminar como el seseo. Efectivos es el conjunto de soldados útiles en cada unidad, sobre el total de ellos; por extensión, es el total de la fuerza compuesta por hombres, vehículos y pertrechos. En este caso, lo correcto habría sido algo así como: "Los efectivos de este relevo están compuestos por 300 soldados, 20 carros de combate, 8 helicópteros y sus correspondientes equipos técnicos." (Más o menos, ¿no?)
Bien, dicho lo anterior, y aunque los periodistas sigan expresándose como les salga de los huevos, yo me he quedado tranquilo.
Besos a todos.