En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Contra la tiranía


CONTRA LA TIRANÍA

Millones de refugiados en los países limítrofes, miles de mujeres violadas, niñas entregadas a la soldadesca, bebés despanzurrados, muertos de hambre por doquier, ejecuciones masivas y sin explicación alguna, terror ilimitado: el dictador había consolidado su poder y pretendía legitimarlo como vitalicio y sucesorio.
Teníamos que hacer algo, y teníamos que ser rápidos y contundentes.
No tardamos demasiado en adoptar una decisión unánime: grabamos un disco-protesta denunciando las atrocidades del régimen.
En dos meses vendimos cinco millones de copias.

domingo, 15 de noviembre de 2015

El último caballero





EL ÚLTIMO CABALLERO

¿Resurgirás un día,
Arturo, buen amigo,
del polvo del olvido,
para servir de guía
a nobles caballeros
de otra Tabla Redonda,
que incansables recorran
boscajes y senderos,
defendiendo el honor
del humilde ultrajado,
o el pudor recatado
de una doncella en flor?
¿Retornarás, quizás,
empuñando tu espada
Excalibur amada,
para que nunca más
puedan prevalecer
las burdas injusticias
y ruines inmundicias,
o el innoble placer,
sobre la honra serena,
la virtud bondadosa,
el primor de una rosa
y la verdad sincera?
Anhelo tu regreso,
mi buen rey y señor,
reforzado el valor
y con mi brazo presto
para empuñar la espada,
en abierto combate
contra el feroz embate
de la horda desalmada.
Aunque los férreos muros
de Camelot cayeron;
aunque sólo el silencio
se escucha, en un susurro
que hiere el corazón
y es un triste lamento
que vuela con el viento
igual que una oración;
aunque tus caballeros
duerman el sueño eterno
en el seno materno
del umbrío robledo,
yo espero confiado
que ondeen las banderas;
que petos y cimeras
retornen del pasado
y brillen bajo el Sol
naciente en la mañana,
tras de la trompa ufana
y del ronco atambor.
Cuando volváis al mundo,
mis bravos caballeros,
no encontraréis guerreros:
tan sólo un vagabundo
rodeado de corderos
a merced de los lobos;
tan sólo un pobre loco
en medio de los cuerdos.
Llamadme, os lo suplico,
y me uniré a la tropa
en busca de la Copa
que usara Jesucristo.
Las fuerzas del amor,
justicia y esperanza,
serán certeras lanzas
de un nuevo Camelot
que luzca eternamente
como un faro en la noche,
extinguiendo el reproche
y el miedo entre las gentes.
A Dios encomendado
aguardo tu regreso,
igual que espera el preso
su finiquito ansiado.
Aquí humilde te espero
desnudo como estoy,
pues el último soy
andante caballero.
Parezco un miserable,
pero, ¡soy un guerrero …!

martes, 10 de noviembre de 2015

Enigma arqueológico





ENIGMA ARQUEOLÓGICO

El sol caía a plomo sobre el Sáhara, transformando la arena en granulada lava y el sudor en agua caliente, por lo que la sombra de la tienda-laboratorio resultó un paraíso para el profesor Smith. Dejó el salacot sobre una silla plegable, se limpió la frente con un pañuelo terroso, encendió un cigarrillo y preguntó al profesor McGregor, el otro habitante del entelado cubículo, que escribía con rapidez en un viejo cuaderno de trabajo:
— ¿Qué tal, John? ¿Has conseguido traducir esa maldita tablilla...?
El aludido, sin responder pero visiblemente pálido, alargó el entreabierto cuadernillo a su compañero de expedición, que leyó: ‹‹Yo, Cornelio Tácito, historiador de Roma, juro por todos los dioses haber recibido esta información de labios de mi colega, el también historiador judío Flavio Josefo, y como cierta la garantizo y como tal he de defenderla hasta que el sepulcro engulla mis humildes restos. Así me habló Josefo: "Vi ponerse en pie al prefecto Poncio Pilatos, envuelto en una señorial túnica de color púrpura, y contemplé cómo se enfrentaba al pueblo congregado en la inmensa plaza. Todos sabíamos que iba a darles a elegir entre Barrabás y Jesús de Nazaret, por eso nos quedamos petrificados cuando de su boca surgió esta pregunta, que pasados muchos años aún no hemos conseguido explicar:
- ¿A quién queréis que ponga en libertad, a Bart Simpson o a Bob Esponja...?"››