En este blog se permite fumar, aunque recomiendo no hacerlo en agradecimiento a una excelente homeópata a la que debo mucho. Se prohibirá terminantemente el día en que desaparezcan las armas atómicas, las centrales nucleares y sus residuos, la contaminación, la desertización y la pederastia. ¡Ah!, se me olvidaba, también se pueden dejar comentarios.

jueves, 14 de junio de 2012

El Perich

Hoy me he topado por casualidad con El Perich, aquel gran dibujante de humor desaparecido a finales del pasado siglo. Por cierto, uno de mis preferidos, junto a Forges, Ivá y algún otro. Permitidme compartir con vosotros algunas de sus ocurrencias, que siguen teniendo plena vigencia en nuestros días. De nada.





martes, 12 de junio de 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

¡Qué cosas pasan...! Philipp Rösler, ministro de Economía de la R.F.A.


"¡Qué cosas pasan en Cuba, qué cosas, válgame Dios: cuando hace calor se suda y cuando hace frío no!" Así decía -más o menos- una canción que cantaba mi madre mientras quitaba el polvo a los muebles, allá por las mitades del siglo pasado. Yo sólo digo lo de "qué cosas pasan"... y tengo buenos motivos para ello.
Esta mañana leía un artículo sobre la crisis -no podía ser sobre otro tema, claro-, en el que se citaban los eurobonos que Alemania no quiere emitir, a la señora Merkel, al señor Hollande, al señor Rajoy y al señor Philipp Rösler, ministro alemán de Economía. Todo normal, hasta que he visto la fotografía del señor Rösler: un caballero bastante joven y resultón, pero de facciones inequívocamente orientales. 
Lo primero que he pensado ha sido que se trataba de un error del periódico, porque un señor alemán que se llama Philipp Rösler tiene que ser muy alto, rubio y de ojos azules, y haber nacido en Heidelberg.
Pues no.
Una vez más se cumple a rajatabla aquello de que "a la cama no te irás sin saber una cosa más".
Resulta que el señor Rösler, que cuenta a la sazón 39 añitos, nació en Vietnam en plena guerra y  quedó abandonado en un orfanato de Saigón. A los nueve meses fue adoptado por un matrimonio alemán, y cuando éste se separó, cuatro años después, Philipp permaneció con su padre adoptivo, que era instructor de las Fuerzas Aéreas de la República Federal. Es doctor en Medicina especializado en Oftalmología. Bueno, ahora es político, claro, y hasta puede que os preguntéis qué hace un oftalmólogo llevando las riendas de la economía alemana, pero supongo que todos habréis oído hablar del "milagro alemán". Imagino que estas cosillas forman parte de él. 
A mí, la historia del señor Rösler me ha recordado la película "La vida de Bryan". Hay una escena en la que el protagonista, huyendo de los romanos, sube a una torre; cae al vacío desde lo más alto; es recogido por una nave extraterrestre que sale al espacio exterior y se enfrenta a otra en un espectacular combate, que termina con la nave entrando en barrena y estrellándose contra la torre desde la que se había caído Bryan, el cual echa pie a tierra sin un rasguño ante la mirada atónita de un paisano, que musita mientras le ve alejarse: "¡Jo, macho; qué potra...!"
A pesar de que me temo que el señor Philipp Rösler forma parte de nuestro personal calvario en estos días de desengaño y pena económicos, deseo expresarle mi simpatía y mi admiración, y -si me lo permite- felicitarle efusivamente por su descomunal y bryanesca potra.

miércoles, 23 de mayo de 2012

"Agenda oculta"

He visto hoy la película "Agenda oculta" ("Hidden Agenda"), de Ken Loach, y debo decir que tal visión me ha dejado ciertamente inquieto.
No voy a extenderme sobre el contenido del film. Baste señalar que el mismo nos narra una trama de los servicios secretos británicos para enmascarar un "asesinato de estado", y que el espectador acaba convencido de que tales sucesos pueden estar muy próximos a la realidad.
Pero he mencionado una cierta inquietud residual, y ésta no viene generada únicamente por el contenido de la película, sino también por una frase lapidaria que aparece sobreimpresa en los últimos fotogramas, justo antes de los créditos finales: "It is like layers of an onion, and the more you peel them away, the more you feel like crying. There are two laws running this country: one for the security services and one for the rest of us." O sea, y más o menos: "Es como las capas de una cebolla (se supone que se refiere a la cosa pública), y cuanto más la pelas más ganas de llorar tienes. Hay dos leyes gobernando este país: una para los servicios de seguridad y otra para el resto de nosotros." Parece ser que la frasecita de marras la soltó un tal señor James Miller, ex-agente del MI5 británico, y, desde luego, le quedó de puta madre. 
¿No les parece a ustedes que tiene plena vigencia en nuestros días...? 
Pues de ahí mi inquietud.

lunes, 21 de mayo de 2012

Oración a la Virgen del Recorte




(Queridos todos, aquí debía ir la imagen de la Virgen del Recorte que yo coloqué hace mucho tiempo, pero, como ha desaparecido inexplicablemente, pongo en su lugar la de la Virgen del Perpetuo Socorro, plenamente consciente de que será lo mismo a todos los efectos. De nada. 9-1-2026)

Desde hace algún tiempo va recorriendo la web esta preciosa estampa de la Virgen del Recorte con el niño en brazos, digna de Velázquez, Rembrandt o del mismísimo Renacimiento Italiano. Pero, ¿qué es una imagen sin su correspondiente oración? Eso mismo me he preguntado yo esta tarde, y he decidido inmediatamente que se hacía imprescindible confeccionar el rezo adecuado a tan hermosa obra. Helo aquí:

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL RECORTE


Santa Virgen del Recorte
escucha nuestra plegaria,
que es lamento doloroso
en la noche solitaria.
Tan sólo en ti confiamos;
sólo tú nos reconfortas
mientras llueven los desahucios
y dan hostias como tortas
los Señores del Mercado,
que nunca unos pocos cuantos
dieron tan bien por el saco
y tan repetido a tantos.
Si conseguimos tu gracia
con nuestro rezo sincero,
que tu milagrosa mano
no nos entregue dinero,
pues tal como están los tiempos
-y esto no hay Dios que lo entienda-
en cuanto tienes un euro
te lo quitan los de Hacienda.
Es preferible, Señora,
un puesto de diputado,
de ministro, o hasta alguna
secretaría de Estado,
y, por si pudiera ser,
tampoco estaría mal
algún curro responsable
en nuestra Casa Real.
Bien sé, Madre de las Madres,
que ahora estás muy ocupada
ayudando a nuestros Bancos
a soportar la riada
de hostiles acometidas
que los salvajes mercados,
peor que lobos rabiosos,
lanzan por todos los lados,
y que debes ayudar
con tus amorosos dones
para que los directivos
disfruten de sus millones,
pero aunque sea al final,
cuando ya nos llegue al cuello
esa riada de mierda,
sálvanos tú del degüello,
porque somos inocentes
-hasta cierto punto, al menos-
de todos los disparates
que unos cuantos muerdesenos
cometieron en los USA,
al conceder sin usura
y sin motivo aparente
las “hipotecas basura”,
que ahora, queramos o no,
como bien se puede ver,
entre todos los paisanos
tenemos que devolver.
Ayúdanos, Madre Santa,
a recorrer esta ruta
que abrieron para nosotros
algunos hijos de puta.

A la Virgen del Recorte una “Salve”-Todos aquellos que recen esta oración encontrarán un trabajo estupendo y bien remunerado en los próximos 15 días, o quizá no.

(Va por ustedes – Servidor)

lunes, 14 de mayo de 2012

Mamá, ¿dónde está el sacacorchos?

Entre aumentos de la prima de riesgo, despido del señor Rato, recesión, incremento de la inflación y rescate de Bankia, parecía que el tiempo para el humor había quedado proscrito de nuestras vidas, pero nada de eso: todavía hay gente capaz de provocar una sonrisa en nuestras bocas, medio atenazadas por gestos de sorpresa y muecas de incredulidad.
Ayer, domingo, escuché en Radio Nacional de España a un humorista -lamento no poder dar su nombre, porque me pilló desprevenido- que fue capaz de poner un rayito de luz en mi oscura y desesperanzada existencia. Así que me apresuro a compartirlo con vosotros.
En los tiempos que corren, no podemos dejar pasar estas oportunidades.
Hablaba el hombre de la importancia de las madres -de la que nadie duda, claro- y de su dominio del ambiente hogareño, poniendo un ejemplo con el que todos estaremos de acuerdo. 
La cosa fue, más o menos, así:
"Estás en casa y tienes que abrir la botella de vino, pero el sacacorchos no está. Lo primero que haces es preguntar a tu madre:
- Mamá, ¿dónde está el sacacorchos...?
Ella, sin dejar lo que está haciendo, responde lo normal:
- En su sitio.
Tú alucinas porque te das cuenta de que, efectivamente, ¡tiene que estar en su sitio ...! Así que vas al cajón, miras de rabo a cabo, y compruebas que el sacacorchos no está en su sitio, lo que te produce una honda satisfacción, porque, por fin, tienes un as en la manga para ganar la partida a la dueña de la casa. Te acercas a ella muy ufano, casi soberbio, y sueltas como sin querer:
- Pues no está en su sitio...
Tu esperanza de intimidarla dura muy poco, porque su respuesta es automática:
- ¿Has mirado bien...?
¡Hostia!, ¿he mirado bien? ¡A que no! ¡Me cago en la leche ...!
Vuelves al cajón; casi te metes dentro; encuentras bajo el hule dos clips y una moneda de peseta..., pero del puto sacacorchos ni rastro. 
- Mamá, he mirado bien y el sacacorchos no está...
Ella suspira, deja lo que está haciendo, te echa una mirada conmiserativa y pronuncia las temidas palabras:
- Al final, como siempre, tengo que buscarlo yo misma.
Se acerca al cajón, lo abre, mete la mano sin que le tiemble el pulso y la saca enarbolando el jodido sacacorchos que, como tantos otros objetos hogareños, se ha materializado ante su sola presencia como por arte de birlibirloque.
Y tú, igual que en otras ocasiones, te quedas mirándolo con cara de idiota."

lunes, 7 de mayo de 2012

Imágenes de la crisis económica

Escribir es un acto de voluntad propiciado por circunstancias imprevisibles, que, la mayor parte de las veces, escapan a la capacidad decisoria del propio escritor, pese a que algunos autores hablan de "disciplina" y "constancia" a la hora de iniciar la labor creativa. 
Yo tenía hoy ganas de escribir, pero he cometido la felonía de leer las noticias propias y ajenas, y el deseo de expresarme pulcra y coherentemente por medio de la palabra escrita se ha transformado, de pronto, en una mala leche de aúpa. 
Y llevo así meses...
Por lo tanto, en lugar de un profundo y sesudo artículo de opinión, aceptadme estas imágenes sobre la crisis, que he ido pescando en el agitado, profundo y variopinto océano de la web. No puedo identificar a sus autores por razones obvias -aunque algunos se identifican solos-, pero a todos expreso mi reconocimiento y mi admiración.




La superluna del 6 de mayo.






Tengo una amiga que me suele desear una buena Luna llena cuando llega el momento -cada mes-, y en esta ocasión le respondí, como siempre, dándole las gracias y señalándole mis dudas en cuanto a una observación adecuada del satélite, ya que la noche se anunciaba bastante nublada. Sin embargo, antes de medianoche las nubes se fueron disipando -al menos por estos cielos- y pude obtener algunas fotografías que muestran a Selene en todo su esplendor. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Soneto a medianoche



No más emplearé quince minutos
para dejar cerrado este soneto,
capricho contumaz en pecho neto,
opaco brillo en un diamante bruto.

La almohada en ágil pluma así transmuto
y acepto de la oscuridad el reto,
mostrando que no soy ningún paleto
al cosechar del intelecto el fruto.

Con los últimos humos de un cigarro
despido al viejo día y con mi verso,
dispuesto a dar en brazos de Morfeo.

Si bien acierto en el rimado o marro,
el tiempo lo dirá... ¡Que el Universo
disculpe comprensivo el devaneo!

(Servidor de ustedes)


domingo, 25 de marzo de 2012

Especule usted

Casualmente me he encontrado con este vídeo, que nos ilustra bastante bien sobre la especulación de los mercados de deuda. La verdad es que no tiene desperdicio. Que lo disfrutéis...




jueves, 22 de marzo de 2012

El señor Bakunin, la revolución y yo

No creo que Mijaíl Aleksándrovich Bakunin y yo tengamos mucho en común, aunque de una cosa estoy bien seguro: ambos somos profundos pensadores. Él, a partir de sus  estudios filosóficos, y yo desde mi amplio dominio de la estupidez. 


Me he topado hoy con una sentencia del amigo Bakunin, que desconocía (reconozco que soy un inculto) y que me ha parecido muy interesante, sobre todo por las deducciones que podemos hacer cuando ha transcurrido un tiempo más que prudencial desde que fue expresada.
Dijo el bueno de Mijaíl: "Para escapar de su miserable suerte, el pueblo tiene tres caminos: dos imaginarios y uno real. Los dos primeros son la taberna y la iglesia. El tercero es la revolución social."

Hay que reconocer que la frase queda de puta madre, sobre todo viniendo de quien viene, un muchachuelo de buena familia que recorrió el mundo -más o menos perseguido, según la época de su vida-, haciendo acopio de conocimiento y experiencia mientras el pueblo las pasaba canutas, como es habitual en él (en el pueblo, claro) Pero, aparte de eso, uno se pone a pensar en revoluciones sociales, desde la toma de La Bastilla hasta la independencia de los Estados Unidos, pasando por Cuba, Sudamérica o la Revolución de los Claveles, y constata que al final el poder pasa a manos de ciertos privilegiados -diferentes pero iguales a los anteriores-, y que el pueblo, tan jodido como siempre, no tiene más camino que refugiarse en la taberna o en la iglesia. Entonces uno piensa: "¿Merece la pena hacer otra revolución?"
Y uno, muy triste, la verdad, no sabe qué responder, pero siente en el fondo de su corazón que un mundo mejor no sólo es posible, sino imprescindible.

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Qué queréis que os diga?





¿QUÉ QUERÉIS QUE OS DIGA?

¿Qué queréis que os diga…?
Desde que apenas levanté
medio metro del suelo
mi padre me enseñó,
con ejemplo certero,
a discernir muy bien la diferencia
entre un burdo rufián
y un caballero,
la palabra y el hecho,
la recta honorabilidad de una persona
y la falsa dignidad
que da el dinero.
En mi infantil corazón
quedó grabado a fuego
que respetar al débil
y enfrentar con valor
al poderoso
es un continuo juego,
una feroz partida
en la que algunos
pierden su honestidad
por no perder la vida.
Y mi padre me dijo,
paseando junto al río
aquel verano
perdido entre las nieblas
del olvido,
en sincera y cordial conversación
de padre e hijo,
que honrar, y defender,
y amar, y respetar, y engrandecer
al niño, al anciano, a la mujer,
a todos por igual,
es un deber
y también que,
por más que se discuta,
el hombre y la mujer
podrán ser diferentes
pero jamás contrarios,
pues la geometría natural
los ha trazado
formando para siempre
dos inmortales ángulos
que son complementarios.
La vida me mostró
—Dios le bendiga—
que tuvo mucho acierto
el comentario,
y siendo así las cosas
desde la perspectiva
del otoño de mi vida,
¿qué queréis, entonces,
que os diga?
(Servidor de ustedes)

domingo, 18 de marzo de 2012

La tormenta es mi guía







LA TORMENTA ES MI GUÍA

Me amenazó
con sus zigzagueantes
dedos de fuego.
Rugió sus advertencias
en truenos redondeados
y broncos;
en explosiones iracundas
envueltas con celofán opaco
de blandas nubes negras.
Me susurró al oído
amorosas consejas,
traídas y llevadas por el viento
entre dulces gemidos
y alaridos.
Lloró por mis desmanes
fría lluvia,
en torrente indomable
desatada
contra el sucio cristal
de mi ventana
y el muro empecinado
de mi alma.
Y después se marchó
desesperada.
Más sé que volverá,
pues no hice caso
de sus rectos consejos,
y, en vez de conducirme como sabio,
sigo haciendo el payaso
y el pendejo.

(Servidor de ustedes)

sábado, 17 de marzo de 2012

¿Por qué?




¿ P O R   Q U E ?


¿Por qué nacen las estrellas?
¿Por qué mueren los amores?
¿Por qué los hombres se matan
defendiendo sus errores?
¿Por qué lloran las doncellas?
¿Por qué los pájaros cantan?
¿Por qué doblan las campanas?
¿Por qué tiritan los pobres
en las gélidas mañanas
famélicos y sin mantas?
¿Por qué lucen los salones
sus brillantes luminarias
entre joyas y joyeles,
mientras los humildes parias
rebuscan por los rincones?
¿Por qué vestís pieles bellas
de inocentes animales
que mató vuestra sevicia?
¿Por qué se dicen cabales
si abusan de la botella?
¿Por qué impera la codicia?
¿Por qué manda el vil dinero?
¿Por qué a los hombres honrados
que trabajan con esmero
les aplasta la injusticia?
¿Por qué ámbitos elevados
vuela el águila real,
mientras corre el ciego topo
en un túnel sin final
bajo la tierra horadado?
¿Por qué cae la nieve pura?
¿Por qué nos alumbra el sol?
¿Por qué somos incapaces
de compartir pan y amor
para borrar amarguras?
¿Por qué los sabios audaces,
con la ciencia pertrechados,
defienden que este planeta
es el único habitado
argumentando falaces?
¿Por qué no quedan carretas?
¿Por qué explotan las granadas?
¿Por qué a quien dice verdades
con cajas muy destempladas
le mandan a hacer puñetas?
¿Por qué dictan militares,
o clérigos, o juristas,
y el orden establecido
proscribe a los anarquistas
y foguea a los seglares?
¿Por qué el bosque ha florecido
y el río canta feliz?
¿Por qué el feroz cazador
aniquila a la perdiz?
¿Por qué la niña ha crecido?
¿Por qué molesta en las noches
el cricquear de los grillos
al sensible vecindario,
que no protesta el martirio
atronador de los coches?
¿Por qué disfrutan quemando?
¿Por qué mata el asesino?
¿Por qué marchóse mi abuelo
a comprar tabaco y vino
y aún le estamos esperando?
¿Por qué venimos al mundo?
Eso lo tengo muy claro:
para aprender se ha nacido
y pasarán por el aro
magnates o vagabundos.
Diez mil veces renacidos
alcanzarán el saber;
a todas estas preguntas
podrán por fin responder
con adecuado sentido...
¡y ya no habrá más "¿por qué?"!

(Servidor de ustedes)

lunes, 12 de marzo de 2012

La Sanidad pública es innecesaria.

Queridos amigos y colegas, como bien sabéis -y si no es así, ahora mismo os lo estoy diciendo- tengo el vicio de pensar (de vez en cuando) Es una reacción automática ante ciertos, aunque no por completo identificados, estímulos, que se produce de forma sorprendente y que me deja alelado por un período de tiempo que varía entre dos segundos y varios meses.
Ahora, precisamente, estoy pensando que si yo mismo alucino por un tubo con las consecuencias de mi preclara inteligencia, qué no os ocurrirá a vosotros, dulces y alocados animalillos, tan alejados de mi cociente intelectual...
Pero a lo que vamos. 
Sucede que acabo de tener una de esas grandes ideas que hacen caer reinos, que despiertan a los durmientes, que guían a los desorientados, que elevan los espíritus y que, en definitiva, son dignas -cuando menos- de un Nobel. En plena crisis económica, resulta más que evidente que el Estado tiene que realizar ímprobos esfuerzos para mantener en funcionamiento el aparato de la Sanidad pública, cuyo coste de decenas de miles de millones de euros es una losa que tiende a aplastar la economía nacional. 
Pues aquí viene lo bueno: ¡la Sanidad pública es innecesaria...!
Lo único que tenemos que hacer es ir todos a la privada, y pasar las facturas al Gobierno democrático de la nación.
Y ya está ...
De nada, majos.

martes, 6 de marzo de 2012

Extraño fenómeno

Hace mucho tiempo leí que la plantilla de exorcistas de Turín había sido notablemente incrementada, con el fin de combatir de manera adecuada la ola de sucesos extraños, manifestaciones indeseables (no políticas) y posesiones diabólicas que se estaba produciendo en la ciudad italiana. Hasta entonces yo había creído que los exorcistas eran personajes de leyenda. Hombre, sí que recordaba haberlos estudiado dentro de la jerarquía sacerdotal católica, con los diáconos, subdiáconos y acólitos, pero que no me parecía que estuvieran en funcionamiento, caramba. 
¡Y vaya si lo están...! 
Pero, claro, no me extraña, porque pasan cosas raras, muy raras, que sólo pueden ser explicadas mediante la presencia de fuerzas ocultas y poderosas, que juegan con nosotros como si fuéramos sus particulares peones de ajedrez.
Esta tarde estaba con mi esposa en un supermercado, cuando hemos llegado a la conclusión inamovible de que necesitábamos un pimiento rojo. Desconocíamos la ubicación de los vegetales en cuestión, por lo que nos hemos puesto a la tarea de recorrer con la vista banastas y estanterías para dar con ellos. De pronto, una joven empleada sudamericana y morena (¿vudú?, ¿magia negra?) nos ha preguntado qué buscabamos. Siguiendo sus amables indicaciones hemos localizado los pimientos en apenas un minuto. Mi esposa ha seleccionado un excelente ejemplar -al que he dado mi inmediata aprobación-, lo ha metido en una bolsa de plástico translúcido, lo ha cerrado, pesado y etiquetado, y lo ha introducido en la cesta de la compra.
Todo normal, ¿verdad?
¡Ay!, amigos, eso pensaba yo hasta que ha llegado la hora de pagar.
- Tienen que pesar el pimiento -nos ha dicho la cajera.
- Ya lo hemos pesado -ha respondido mi esposa.
- Pues no tiene etiqueta.
- ¡Vaya, por Dios!
- Se habrá caído por ahí. ¿Quiere ir a pesarlo?
Como siempre que ocurren estas cosas, he dejado a los clientes esperando en la fila, me he lanzado como loco a la búsqueda de la frutería, he vuelto a pesar el puto pimiento de los cojones, he regresado a la caja a toda leche y listo. 
Pero lo más curioso estaba por llegar, porque, ¿saben ustedes dónde hemos encontrado la famosa etiqueta -que muestro a continuación- al llegar a casa?
Pues perfectamente pegada en la parte baja derecha del abrigo de mi esposa.
Inexplicable e incomprensible. Vamos, digo yo...

La etiqueta misteriosa


lunes, 5 de marzo de 2012

Actualidad rusa

Bueno, pues ya han sido las elecciones en la madre Rusia, y ya ha salido elegido Presidente de la nación -como estaba previsto- don Vladimir Putin. Dicen que ha habido pucherazo; que se han producido notables irregularidades; que se reclutó a gente para votar por cuadruplicado, al módico precio de 54 euros. ¿Mentiras? ¿Verdades? ¿Quién sabe...? De cualquier forma, y teniendo en cuenta que -como sucede en cualquier país democrático- será muy difícil llegar a la verdad, quizá sea mejor dejar la cosa como está y no protestar mucho, en evitación de males mayores. 
Como los que sufre la damisela de esta foto.

La Policía se lleva detenido a un opositor en San Petersburgo. / Afp
Porque observen ustedes que el pie de la fotografía indica que la Policía se lleva a "un opositor", pero una de dos, o el opositor se ha afeitado bien antes de oponerse, o es una moza con todas las de la ley.
Aunque eso es lo de menos. 
Lo realmente importante es que en la imagen aparecen con claridad doce personajes, a saber: siete policías, tres reporteros, un tío (a la derecha) tocándose los huevos (en sentido metafórico) y la opositora en cuestión.
Un despliegue de la leche para conseguir que dos hombretones como castillos arrastren por la vía pública a una indefensa muchachuela.
¡Viva la democracia!
¡Y la igualdad ...!
Lo que hay que ver...